
La incorporación de mujeres a sectores tradicionalmente masculinizados sigue siendo uno de los retos de la igualdad de oportunidades en el empleo. Pero conseguir que más mujeres accedan a estas profesiones es solo una parte del desafío. También es necesario garantizar unas condiciones laborales que favorezcan su permanencia y desarrollo profesional.
Esta fue una de las principales reflexiones de la jornada «Oportunidades de empleo e incorporación de las mujeres a sectores masculinizados», celebrada el 30 de septiembre de 2026 en el CIE de la Diputación de Granada, en la que participó Irene García Manzano, socia de Igualándote y especialista en igualdad laboral.
La jornada, organizada por MSGROWTH en el marco de Granada Empleo, reunió a 150 personas para reflexionar sobre las barreras que encuentran las mujeres en determinados sectores profesionales, la brecha salarial, la conciliación y el papel de las empresas en la construcción de entornos laborales más igualitarios.
Acceder al empleo: cuando las barreras comienzan antes de una entrevista
La baja representación femenina en determinadas profesiones no siempre responde a una falta de interés o de cualificación. Los estereotipos de género pueden condicionar las decisiones educativas y profesionales mucho antes de que una mujer se presente a un proceso de selección.
Durante la jornada se puso de manifiesto la importancia de contar con referentes femeninos visibles desde las primeras etapas educativas. Conocer a mujeres que desarrollan su carrera en sectores industriales, tecnológicos o técnicos contribuye a cuestionar la idea de que determinadas profesiones están asociadas a un género.
Sin embargo, las empresas también tienen una responsabilidad directa.
Revisar el lenguaje de las ofertas de empleo, establecer criterios objetivos de selección, formar a quienes intervienen en los procesos de contratación y analizar posibles sesgos son medidas que pueden favorecer una mayor diversidad en las plantillas.
La igualdad de oportunidades empieza antes de la contratación, pero debe estar presente durante toda la relación laboral.

Permanecer: la importancia de crear entornos laborales inclusivos
Una de las ideas centrales de la intervención de Irene García fue especialmente significativa: «Entrar no basta, hay que poder quedarse y crecer».
Incorporar mujeres a sectores masculinizados representa un avance, pero no garantiza por sí solo la igualdad efectiva.
Cuando una profesional se incorpora a un entorno donde las mujeres tienen una presencia minoritaria, pueden surgir dificultades relacionadas con la integración en los equipos, los estereotipos sobre sus capacidades, la organización del trabajo o la falta de referentes dentro de la propia empresa.
Por ello, las políticas de igualdad no deberían limitarse a incrementar la contratación femenina.
Es importante analizar las condiciones que favorecen la permanencia: procesos adecuados de acogida, prevención de conductas discriminatorias, medidas de conciliación accesibles y una cultura organizativa que garantice el respeto y la igualdad de trato.
La sensibilización y la formación en igualdad, dos de las necesidades destacadas por Irene durante la jornada, desempeñan aquí un papel fundamental.
No se trata únicamente de transmitir conceptos, sino de ayudar a identificar comportamientos y dinámicas organizativas que pueden generar desigualdades incluso cuando no existe una intención discriminatoria explícita.
Crecer profesionalmente: brecha salarial, conciliación y promoción
La tercera dimensión del debate fue el desarrollo profesional.
Una empresa puede incorporar mujeres a puestos tradicionalmente ocupados por hombres y, sin embargo, mantener desigualdades si estas encuentran mayores dificultades para acceder a puestos de responsabilidad, oportunidades formativas o mejores condiciones retributivas.
La brecha salarial y las dificultades de conciliación fueron dos de los asuntos abordados durante la jornada.
Desde una perspectiva empresarial, resulta fundamental examinar no solo cuánto se paga por un puesto, sino también cómo se asignan los complementos salariales, qué criterios determinan las promociones y si las medidas de conciliación tienen consecuencias indirectas sobre la trayectoria profesional.
Los diagnósticos de igualdad, los registros retributivos y las auditorías retributivas, cuando correspondan, permiten identificar posibles desequilibrios y adoptar medidas correctoras.
También es importante promover la corresponsabilidad y evitar que las responsabilidades familiares se conviertan en un obstáculo para el desarrollo profesional de las mujeres.
La igualdad efectiva no consiste únicamente en abrir oportunidades de acceso, sino en garantizar que las posibilidades de progresar sean reales.
La participación de Igualándote: del debate a las medidas concretas
La mesa de debate celebrada en Granada permitió compartir diferentes perspectivas sobre los obstáculos que encuentran las mujeres en el mercado laboral y las medidas necesarias para superarlos.
Irene García Manzano, en representación de Igualándote, destacó tres prioridades para favorecer la incorporación y permanencia de las mujeres en sectores masculinizados:
- Sensibilización y formación en igualdad, para reconocer y superar estereotipos y prácticas discriminatorias.
- Referentes femeninos visibles desde la etapa escolar, que amplíen las expectativas y opciones profesionales de las nuevas generaciones.
- Compromiso empresarial, para adaptar los entornos de trabajo y revisar los procesos de selección desde una perspectiva de igualdad.
Estas prioridades conectan directamente con el trabajo que desarrolla Igualándote acompañando a las organizaciones en la implantación de políticas de igualdad, la prevención de la discriminación y la formación de sus equipos.
La igualdad de oportunidades exige compromiso y continuidad
La jornada de Granada dejó una reflexión que merece trasladarse a cualquier organización: incorporar mujeres a sectores masculinizados es importante, pero el verdadero avance se produce cuando pueden desarrollar su carrera en condiciones de igualdad.
Para las empresas, esto implica revisar sus procedimientos, identificar barreras que pueden pasar inadvertidas y convertir los compromisos en medidas concretas y evaluables.
Desde Igualándote seguimos apostando por una igualdad laboral que vaya más allá del cumplimiento formal de las obligaciones legales y contribuya a crear entornos profesionales donde el talento pueda acceder, permanecer y crecer sin barreras de género.
¿Quieres avanzar hacia una igualdad de oportunidades real en tu empresa? En Igualándote te ayudamos a identificar barreras y desarrollar medidas que favorezcan el acceso, la permanencia y el crecimiento profesional de las mujeres. Contacta con nuestro equipo y te asesoraremos.
